Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.

05/02/2008

Pinocho en el Siglo XXI

20080205111331-pinocho1.gif

Hace unos días, como cada mañana, salí un momentito de la oficina para tomarme un café y hojear y ojear el periódico del día. De repente, un pequeño recuadro, con un suceso, llamó enormemente mi atención.

Se trataba de algo sucedido en una localidad de Murcia. Una niña de 11 años fingió un secuestro para librarse de un castigo por llegar tarde a casa. Vale, ¿que ha fingido qué? Sí, sí. Vale, ¿a qué hora llegaba? Tarde, muy tarde.

La niña en cuestión, no llegaba a casa, y ya era muy tarde, así que sus padres, alarmados, denunciaron su desaparición en el cuartel de la Guardia Civil. Cuando la nenita llegó a su casa, a las 5 y media de la mañana, dijo que tres marroquíes la habían secuestrado, metiéndola en una furgoneta blanca, de la que había conseguido huir por una ventanilla que habían dejado abierta. Y claro está, la mentira y el pastel se descubrieron.

Recuerdo una vez, con apenas 4 años y pico, que me dio el ramalazo y me puse a extender un quesito de esos de La vaca que ríe (¿se pueden decir marcas?) por la pantalla de la tele, una Elbe (otra marca) de los tiempos de Maricastaña, como quien extiende crema hidratante. Después me puse a jugar con mi hermanita, que tenía unos 6 meses, y se entretenía en intentar permanecer erguida, sentadita en su parque-jaula, donde hemos jugado todos los bebés. Llegó mi padre y, con voz de ogro enfadado dijo: “¿Quién ha hecho eso?”. Yo, inocentemente, señalé a mi hermana y dije: “Ha sido Esther…”. Me llevé una paliza de órdago, más por mentirosa, que por la trastada en sí. ¡Menos mal que no se me ocurrió decir que tres marroquíes me habían secuestrado y, a punta de pistola, me habían obligado a extender aquel quesito!

Me parece fatal que los niños mientan de esa manera. Y todos hemos sido niños, y hemos contado mentirijillas para salir del paso en diversas ocasiones. Pero no nos hemos inventado un secuestro como excusa por llegar a casa casi al amanecer, con 11 añitos.

Cuando empecé mi andadura juergueril, era la única de mi grupo de amigas que tenía una hora de llegada. Primero era la 1 de la madrugada, y mi padre estaba puntual esperándome con el coche. Después, las 4 de la mañana, y la nena ya era un poco más independiente, y podía volver sola a casa. Teníais que verme, con 17 años y una media cogorza, corriendo los casi 3 kilómetros que separan mi pueblo del pueblo por el que salíamos de fiesta. Y jamás llegué tarde. Vale que yo era un poco tonta, y podía haber hecho como mi hermana, que siempre se la ha soplado, y ha llegado a casa cuando le ha dado la gana. Pero, eso sí, sin inventarse ningún tipo de mentira.

Excusas hemos usado todos los críos. ¿Quién no se ha hecho el enfermo alguna vez para no ir al colegio? Siempre había un examen, alguna tarea sin hacer, o algún profesor que nos tenía manía, que nos inspiraba un dolor de estómago, de cabeza, o unas ganas irrefrenables de chupar tizas para que nos subiera la fiebre. Yo sólo lo he hecho una vez, y juré no volver a hacerlo. Hacerme la enferma, lo de las tizas nunca lo he probado.

Recuerdo que estaba en 5º o 6º de E.G.B. Había un trabajo que la menda lerenda no había hecho y, claro, por la mañana, al sonar el despertador, descubrí que me dolían el estómago y la cabeza. Vino mi madre a avisarme de que había que ir al cole. Me destapé un poquito, y puse una cara de pena que, de haberme visto algún pez gordo de Hollywood, me hubieran dado el Oscar sin contemplaciones. Le dije a mi madre que me dolían mucho la barriga y la cabeza.

“Bueno, pues te quedas en casa”, me dijo mi madre con calma. Mientras salía de mi habitación, me tapé y me quedé hecha un ovillo en la cama, saboreando mi victoria, condecorándome a mí misma por esa idea tan genial que había tenido. Pero la victoria se me atragantó cuando escuché a mi madre hablando por teléfono con la consulta del médico de mi pueblo. Dicho y hecho, ahí que me llevó.

Cuando llegamos a la consulta, el médico me sentó en la camilla y me preguntó que me ocurría. Volví a poner mi magnífica cara de pena, y le dije con voz quejumbrosa que me dolían la barriga y la cabeza. El doctor me miró y, para cuando quise darme de cuenta, estaba de rodillas sobre la camilla, mirando a la Meca, con los pantalones por los tobillos.

Puede que esa mentira y esa gloriosa interpretación de niñita enferma me libraran de la bronca de mi profesor. De lo que no me libré fue de que el dedo índice de aquel asqueroso médico explorase mi salida trasera. Él dijo que buscaba lombrices, pero aquel día aprendí que el orgullo lo tenemos guardado en el culo, porque aquel tío asqueroso me lo sacó, lo tiró al suelo y lo pisó.

A partir de aquel día, he ido a clase con fiebre, con dolor de lo que sea, sintiéndome muy mal, mareada y enferma. Todo sea porque no vuelvan a sacarme el orgullo por donde no se debe.

Anécdotas traumáticas aparte, un consejo para padres e hijos. Padres: hay una edad para cada cosa, los once años para jugar a las muñecas y a los Gi-Joe, y los 20 para trasnochar de juerga. Una niña de once años no decide por sí misma salir una noche a esas horas… no para jugar. Hijos e hijas: No mintáis. Puede que la mentira se os vuelva en contra. Una falsa enfermedad provoca que te exploren el recto a mala leche.

No quisiera que tres marroquíes tuvieran que exploraros nada.

 

 

 

(Nota: Fijaos en la imagen que acompaña este post... Pepito Grillo era el médico de mi pueblo hace quince años... )

05/02/2008 11:13. Autor: malkotxu. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

12/02/2008

Nombre verdadero:
Miren.

Significado:
Pues María, pura y virginal elegida de Dios... Nada más lejos de la realidad.

Apodos:
Miren, Mirentxu, Mirentxuak (esto me pasa por juntarme con Riberos, jajaja). Hailie, Malko, Trigger (tengo más nicks que ni sé ya), Piren (no preguntéis), una vez fue "txikita", he sido peke, "fatality woman" y un montón de burradas que ya no diré si no es en presencia de mi abogado.

Nací:
El 8 de noviembre de 1982 (Naranjitas al poder, Ira!)

Signo del zodiaco:
Escorpio.

Cuando era pequeño soñaba con:
Con cualquier chico guapo que saliera por la tele, con ser actriz y cantante, con viajar, con montañas de juguetes, con volar...

Ahora sueño con:
Encontrar a alguien que le dé la vuelta a mi tortilla, ser feliz, ver a mis niñas, ver a mis niños con mis niñas (top secret), volver a verte, que llegue septiembre para retomar y terminar los estudios (ya os contaré), que me toque el euromillón, poder viajar mucho (con mis niñas), que alguien se interese por lo que escribo, volver a ver a Metallica y que me toque el meet&greet en el Metclub... Sueño con tantas cosas... 

La primera pesadilla que recuerdo:
Era una recurrente... que me caía al agua y me ahogaba. Muy angustiosa, por cierto.

Comida favorita:
La pasta, mis inventos, todo lo que preparan mi ama y mi amatxi (madre y abuela, vamos). Las gambas!

Vicios:
Dormir, el tabaco, escribir, mis amigas, reír, soñar, la música. El singstar!

Fobias:
Enamorarme de quien no debo, los bichos e insectos en general, los politiqueros que hablan por hablar. Tengo varias fobias, sí...

Frase favorita:
Varias. Mi última cosecha: "Creo en el amor, pero no en las personas". "Que ya estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón", "Si la vida no me sonríe le hago cosquillitas". "Se le ha ido el panchito". "Me da pampurrias". "Se te va la polla". Muuuuuuuuuuuuuuchas.

¿Sexto sentido?:
En ocasiones veo hombres...

Hobbies:
Cocinar, el cine, el teatro, la música, cantar, escribir, estar con mis niñas hablando de nada...

¿Pareja?
Pues va a ser que ya nunca jamás.

¿Cuantas veces he creído estar enamorado?:
Siempre que he recibido cariño he creído enamorarme.

¿Cuantas he estado de verdad enamorado?:
Tres veces. Mi desaparecido (Ira, fijo que te acuerdas de él... no hemos hablao del tema...), mi ex, mi amor platónico.

Lo que más me gusta de mi físico:
No me gusto.

Odio profundamente a:
A mí misma.

Libros que han marcado mi vida:
"Pregúntale a Alicia". Es ese el que yo leí demasiado joven.

Personaje histórico o de leyenda:
Todas aquellas personas que, de un modo u otro, hicieron que este mundo fuese un poquito más acogedor.

Estoy leyendo:
Ahora mismo sólo leo libros de gramática inglesa (el First absorbe todo mi tiempo).

Admiro a:
Mi abuela. Enviudó en México, con 5 niños pequeños, los sacó adelante, los trajo de vuelta a casa y, ahora somos una familia enorme.

Cosas que le diría a la persona que más odio:
Yo me digo de todo. Pero lo más cierto es que soy una vieja amargada de 25 años con días buenos.

Un coche para mí:
Ninguno, soy tan mierdas que no tengo ni carnet.

Pintor favorito:
Me fascina Van Gogh. Su noche estrellada es increíble.

Actor/actriz favorito/a:
La verdad es que no me decanto por ninguno en particular. Me gustan muchos, y me disgustan otros tantos,  pero no hay favoritos. Yo misma, en mis tiempos de teatro, no se me daba mal.

Tatuajes, piercings...:
No encuentro nada tan importante o bonito como para llevarlo toda mi vida en la piel. Piercings, uno en la nariz y ya está.

Qué le pido a la vida:
Sólo quiero ser feliz, creo que no es tanto pedir, no?

Viajaría a:
A tantos sitios! Quiero ir a Argentina, a Singapur, a China, a Japón, volver a Londres, a Australia, a Estados Unidos y recorrérmelos de este a oeste en coche, hacer la ruta 66... No tengo vida para viajar tanto como quisiera.

¿Creo en el destino?:
A veces. Unas vecees las cosas pasan porque tienen que pasar, y en otras por mi culpa... Creo en el destino, pero creo que nosotros podemos ir escribiendo nuestro camino también. Pero claro, si tú haces algo, ¿quién te dice que el destino no ha querido que tú lo hicieras? Es como el huevo y la gallina.

¿Creo en Dios?:
Sí, aunque no en la Iglesia Católica. Ni en niguna otra.

Cielo, infierno, o reencarnación:
A veces es más fácil pensar que se acabó y ya está. La reencarnación molaría, pero si no nos acordamos de nuestra anterior vida, seremos conscientes cuando volvamos a vivir, o no nos daremos cuenta? El cielo y el infierno... Si Dios es amor, dudo que nos mande al infierno. El cielo... cada uno tendrá el suyo, supongo. Bua, qué lío me estoy montando.

¿Cómo me gustaría morir?:
Muy mayor, mientras duermo, tranquila, satisfecha por una vida buena.

¿Hijos?:
2, gracias. Estoy pensando en una inseminación...

Mataría a:
No creo que fuese capaz de matar a nadie. Si acaso a mí misma.

¿Qué le dirías al mundo si te escuchara?:
Espabilad, coño!

Alguien a quien jamás perdonaré:
Gente que me ha herido muy mucho. Egoístas, ególatras, hijos de puta!

Comentario final:
Volveré...

Y se lo pasó a:
A todo el mundo. (Yo sí he pillao lo de paso la cabra!).

12/02/2008 12:57. Autor: malkotxu. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

14/02/2008

14 de febrero en la vida de una pequeña trepadora voladora saharaui...

20080214125159-actimal-200x350.jpg

El 14 de febrero es el día de los enamorados porque así lo quisieron el Corte Inglés y la sociedad. Es bonito celebrarlo, que todo el mundo te felicite por haber encontrado el amor, y por amar y por ser feliz... Pero yo no he venido a hablar del amor y de celebraciones.

Hoy es 14 de febrero. Víspera de nuestro aniversario. Un aniversario que, aunque sola, lo sigo celebrando cada año. En cierto modo, creo que aún espero que aparezcas, como en mis mejores sueños, a celebrarlo conmigo, a abrazarme bien fuerte y no volverme a soltar, a jurarme que no volverás a separarte de mi lado.

Sé lo que mucha gente piensa de ti. Creen saber por qué te fuiste, pero yo me niego a creerlo. Sigo sin encontrarle una explicación a esta ausencia de casi cinco años, que presumo eterna. Sigo sin entender por qué no puedes volver, sigo sin saber qué ha sido de tu vida, si sonríes como hacías cada vez que hablábamos de ti y de mí. Sigo guardando tus correos, tus mensajes, tu recuerdo, aún caliente sobre mi piel ya fría. Sigo maldiciendo aquello que te separó de mí, fuera lo que fuese.

Hoy, 14 de febrero, víspera de nuestro aniversario, vuelvo a gritar al viento con la esperanza de que recoja mis palabras y las lleve a tus oídos. Le grito que, en silencio, te sigo amando, desde mi rincón oscuro, lleno de preguntas que jamás podrá nadie responder. Le grito que te odio por marcharte, por dejarme vacía, como decías tú estar antes de encontrarme. Le grito que quiero que vuelvas, que necesito tenerte aquí para seguir adelante. Le grito que me lleve y me estrelle contra las rocas a orillas del mar, porque no sé vivir si ti. No es que no pueda vivir sin ti, es que ni siquiera quiero intentarlo.

Me dijiste que te esperase, que me querías y volverías a por mí. Ya ves que lo sigo haciendo, que te sigo esperando, cinco años después de que entrases en mi vida. Te mentiría si te dijese que no he intentado rehacerla, seguir adelante, y te mentiría si te dijese que nadie más ha pasado por mi cama o por mi vida, en tu ausencia. Pero nadie se ha quedado. No sé si fue porque no quisieron, porque no quise retenerlos o, porque en definitiva, no eran tú. A lo mejor tanto fracaso es una señal de tu inminente vuelta.

"Hutzik" pasó por la vida de "Hailie", pero Mikel se quedó en la vida de Miren. No sé si fuiste una realidad, si fuiste una mentira de alguien, si fuiste un simple sueño, un engaño o un amor verdadero... No sé qué fuiste, ni qué fue de ti, ni qué fui yo, ni qué fue de nosotros. Es una historia inacabada, un cuento sin final, una canción sin estribillo... Me dejaste sin Actimel y con la ropa colgando de la lámpara.

Pero hoy, 14 de febrero, víspera de nuestro aniversario, esa "pequeña trepadora voladora saharaui", como te gustaba llamarme, que te ha querido y te quiere tanto, te sigue esperando, aunque nadie lo sepa. Sé que es patético vivir anclado en el pasado, pero esta patética (esta pitiki...) no quiere soltarse de tu recuerdo. A veces es lo único que me hace sonreír.

Por todo lo que fue, por todo lo que pudo haber sido, por todo lo que nos dimos y todo lo que me has quitado, brindo por ti, estés donde estés, porque se supone que sigo siendo tu mujer, porque se supone que nos amamos como nadie ha sido capaz de amar jamás, porque me hiciste la persona más feliz del mundo. Por que vuelvas. Por que te extraño tanto que me pierdo. Por lo que tú ya sabes.

Te quiero, Mikeltxo.

14/02/2008 12:51. Autor: malkotxu. Enlace permanente. Hay 5 comentarios.

28/02/2008

Jet lag desde mi habitación...

20080228113035-oak-texas-red-med.jpg

    Estoy cansada, agotada, dolorida... Cada mañana me cuesta más levantarme y salir de la cama. Sin embargo, después de jurar en arameo un par de veces y de cogerle asco a la canción que me despierta, salgo de casa canturreando y, aparentemente, llena de energía. 

    Si cada mañana me cuesta más levantarme es, básicamente, porque cada noche me cuesta más acostarme. ¿La razón? Un jet lag de espanto. Y sin moverme de mi habitación. 

    Tengo dos vicios confesables. La música y la gente. Adoro la música y conocer gente por doquier. El myspace es una buena herramienta para ello. Sé que hay mucha gente reacia a eso de conocer gente a través de internet pero, en definitiva, ¿voy a dejar de conocer a personas increíbles por el mero hecho de que vivan a miles de kilómetros? Dejadme responderlo: pues no.

    Así pues, el famoso myspace ha pasado a ser una parte casi imprescindible para mí, una vez me he asomado a mi ventanita cibernética. Abro la ventana, y salto. Y viajo, mientras escucho música.  Esta vez, mis viajes me han llevado hasta Texas, Estados Unidos. Bueno, en realidad no sé si fui yo, o Texas vino a mí, el caso es que ahí estamos. 

    Un par de comentarios sobre música y varias preguntas acerca de San Fermín y ya está el puente aéreo establecido. T. es uno de esos seres humanos que no puedes dejar de conocer, y lo cierto es que ha traído un soplo de aire fresco a mi vida. Y música.

    A veces nos hace falta cruzarnos con un perfecto desconocido, que se asome un segundo a nuestra vida, y nos diga lo que ve desde fuera. Ayuda a encontrar ese puntito de objetividad que tanta falta nos hace. T. me ha dicho lo que ha visto y, para qué negarlo, me ha encantado. A lo mejor he crecido un par de centímetros y todo. No, en serio. Ha visto cosas buenas y cosas malas, y eso ayuda a crecer como persona, no sólo a alimentar el ego. 

    En fin, así que en esas estamos. T. me ha traído un soplo de aire fresco, me ha traído música, me ha traído una tranquilidad que hacía tiempo que no sentía, me ha traído muchas risas, me ha traído ayuda para seguir aprendiendo inglés, y me ha traído un jet lag del carajo. Porque llevo una semana con siete horas de retraso. Y no deja de ser curioso esto de la diferencia horaria.

    Sé que el post de hoy no tiene demasiada lógica, la verdad es que pocas veces actúo empujada por ella, pero sólo quería contar que me siento bien otra vez. Me he cruzado con una persona especial, de esas de las que puedes contar con los dedos de una mano. Empezó preguntándome si le merecería la pena venir para las fiestas de San Fermin, y acabó abriéndome los ojos a un mundo diferente y bonito, un mundo que no había visto jamás.

    No sé cuántos kilómetros nos separan pero, la verdad, no me importa. Le escucho reír cada noche, me escucha y me corrige cuando hablo como un indio; me levanto cansada, pero llevo sus canciones en mi mp3 y escuchar cómo canta y toca la guitarra  me da fuerzas para andar los kilómetros que intento hacer cada día; aprendo de él y él de mí; nos vamos haciendo amigos poco a poco y no nos importa no poder salir de copas o ir a un concierto juntos... 

    Y es que, al fin y al cabo, sólo son siete horas de diferencia. Es lo único que nos separa, que cuando yo me levanto, él duerme, y cuando él se levanta yo me voy a merendar. Me gusta este jet lag. 

 

(I guess you won't read that, but thank you for everything, Mr. Amazing).  

28/02/2008 11:30. Autor: malkotxu. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

29/02/2008

101 cosas sobre mí...

Se lo he visto al amigo Mikhon, y aquí llego yo, dispuesta a hacer lo mismo... Estoy en el curro (sin nada que hacer, como podéis observar), así que aprovecho para ir escribiendo lo que se me vaya ocurriendo. Si no me da tiempo a escribir las 101, seguiré en otro momento. ¿Vale?

Besos a todo el mundo. 

 

 

101 cosas sobre mí.

 

  1. Aunque tenga 25 años, a veces parezco una niña, y a veces una mujer muy mayor.
  2. Necesito la música casi tanto como respirar.
  3. Recuerdo el nombre y apellido de todas las personas con las que he estado en clase alguna vez, desde párvulos hasta lo último que hice.
  4. De pequeña, mi madre solía llamarme Calimero, porque me pasaba el día protestando y diciendo que “soy una incomprendida”.
  5. Soy bastante pesimista y negativa.
  6. Lo paso fatal al ir (si voy) a la playa o la piscina, o si tengo que cambiarme de ropa delante de alguien. Odio mi cuerpo.
  7. Aún no tengo el carnet de conducir.
  8. Creo enamorarme cuando alguien me trata un poco bien.
  9. Me ha costado encontrarlas, pero tengo unas amigas por las que daría la vida.
  10. Llevo tiempo queriendo romper con todo y marcharme lejos, a empezar una nueva vida.
  11. La relación con mi familia (en general) no es demasiado buena, pero quiero a mi madre más que a nadie en este mundo.
  12. Me encanta Bilbao; cada día más.
  13. Me encanta cocinar, cualquier cosa, cualquier cantidad. Carnes, pescados, postres, ensaladas... Abro la nevera y, en función de lo que haya dentro, invento una u otra cosa.
  14. Actualmente, mi canción favorita es The Cost, de T. No. (la podéis escuchar en mi myspace).
  15. Me encanta disfrazarme, pero soy un desastre con las ideas, y todos los años la lío. ¿El motivo? Que no me gusta comprarlo hecho, tengo que hacerlo yo (deprisa y a contrarreloj cuando ya se me ha ocurrido algo).
  16. Últimamente me acuerdo mucho de mis años de chatera en el Ozú.
  17. Me gusta poner el despertador a las 3 y media ó 4 de la mañana para poder decir: “Mmmmh... aún me quedan cinco horas”.
  18. En septiembre voy a retomar los estudios de Comercio Internacional, que dejé aparcados.
  19. En marzo del año que viene me iré a Londres para tres meses.
  20. Odio mi trabajo actual.
  21. Cuanto más cansada estoy, más me cuesta conciliar el sueño.
  22. No me gustan los pijos ni las pijas. Ni olerlos.
  23. Sueño cada noche. Mucho, intenso. Y siempre me acuerdo.
  24. Después de ver “La Maldición 2” en el cine, andaba por casa con todas las luces encendidas y la espalda pegada a las paredes. Y es que veía al puñetero niño en cada rincón. Y me asustaba al encontrar un pelo.
  25. Los estadounidenses ejercen una extraña y peligrosa atracción sobre mí.
  26. Me encantaría poder pasar una temporada viajando, sin demasiados lujos, conociendo gente y lugar. De turisteo.
  27. Siento debilidad por los niños. Si sigo sola, intentaré hacerme una inseminación artificial. Quiero ser madre.
  28. Me voy dando de bruces con todas las puertas y paredes, pero sigo creyendo en el amor.
  29. Nunca hago más de tres hipos seguidos.
  30. Soy alérgica a los ácaros del polvo y estuve tres años vacunándome.
  31. Mi organismo se ha hecho al clima más seco de Pamplona en comparación con el de mi pueblo, y me pongo malísima cada vez que voy. Estornudos, moqueo, los ojos hinchados y enrojecidos, tos y, en el peor de los casos, asma. Pleno al quince, vaya.
  32. Hablando de pleno al quince, cada viernes juego al euromillón. Sello el boleto los viernes a mediodía, porque no soporto tener el resguardo más de unas horas, por miedo a perderlo o que me lo roben.
  33. Todos los viernes tengo el pálpito de que “esta semana me toca y se acaban todos mis problemas”, pero después del sorteo me voy a dormir, cabreada.
  34. Soy una adicta al café de cualquier manera y en todas sus variantes.
  35. En abril voy a Barcelona con mis chicas al concierto de Backstreet Boys.
  36. El mejor concierto de mi vida, el de Metallica en el Wembley Stadium de Londres, el 8 de julio del año pasado.
  37. Soy una marmota. Me encanta dormir, sobre todo en invierno, meterme debajo de las mantas y estar ahí, durante horas. Durmiendo, soñando despierta o, simplemente, estando.
  38. Cuando alguien me gusta, suelo fantasear mucho con él (ojo, no en el ámbito sexual; si alguien no entiende lo que quiero decir, se lo aclararé gustosamente).
  39. Me encanta salir por ahí con mi hermana. A dar un paseo, al cine, a cenar... Pero cuando está en Pamplona. Cuando está aquí, quedamos a menudo y nos llevamos genial. Si estamos en el pueblo, tardamos 10 minutos en pelearnos (pero a lo bestia).
  40. Soy bastante peculiar en el vestir. Me gusta ir cómoda, pero no tengo un estilo definido. Un día voy con ropa ancha, otro día un poquillo “fashion”, otro día hippie perdida, y al otro vaya usted a saber.
  41. Soy bastante tiquismiquis con mi pelo. Soy incapaz de salir de casa con el pelo sucio o despeinado. Si hace falta, me lo tapo con un pañuelo, un gorro o lo que sea, pero si se ve, tiene que estar perfecto (o lo mejor posible, vaya).
  42. Me perturba pensar en qué habrá después de la muerte. Cuando era pequeña, mi padre me dijo una vez que, cuando morimos, vamos al cielo, y allí no tenemos ni frío, ni sed, ni hambre, sólo estamos a gusto, para siempre. Y me pareció semejante coñazo, que se me ha quedado grabado en la mente.
  43. Me encantan los idiomas. Hablo castellano, euskera, francés, inglés (estoy estudiando para el First, menos mal que tengo ayuda extra), y quiero aprender català.
  44. No me gusta que me hablen de política, y menos sin saber. Hay gente que dice tener unas u otras ideas porque está de moda o parece más guay, y eso me saca de mis casillas.
  45. Soy un poco picajosa, pero difícilmente pierdo los nervios. Cuando lo hago, grito, rompo cosas y soy como una explosión andante. Pero no me dura mucho el cabreo.
  46. Soy una “casi-adicta” al messenger y al myspace.
  47. Me gusta escribir fan fictions y los cuelgo en un foro que hay por ahí...
  48. No soy nada cotilla, me da absolutamente igual lo que haga el vecino y con quién lo haga, cada uno debe centrarse en su vida. No me interesa saber la vida y los “cotilleos” de los demás. Me gustaría que fuese igual conmigo.
  49. Me encantan Berri Txarrak. Desde siempre, para siempre. Quizá no los escucho demasiado a menudo, pero me vuelvo loca cada vez que los veo en concierto. Mis amigas pueden dar fe de ello...
  50. Me encanta la lluvia, y el olor de la tierra mojada en verano. Me trae sensaciones muy bonitas, como de recuerdos que han quedado medio enterrados... No sé qué recuerdo exactamente, pero es algo muy bonito.

 

Y, como es la 1 menos 5 y salgo de currar a la 1, pues lo dejo aquí... Seguiré con el resto prontito.

 

29/02/2008 12:58. Autor: malkotxu. Enlace permanente. Hay 1 comentario.


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]