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malkotxu

...el resto de las 101 cosas sobre mí

51.    Empiezo muchos proyectos, sobre todo en el terreno creativo –como esta historia de hablar sobre mí - , y a menudo lo dejo a medias.

52.    Baso mi felicidad en los demás (aunque haya gente a quien no le guste). Soy incapaz de estar sola, necesito gente a mi alrededor: familia, pareja, amigos… Vale que la gente pasa, y pocos se quedan pero, ¿Qué sería de nosotros cuando llegásemos a una edad completamente solos? Vale que la felicidad se la da uno mismo, pero la felicidad no es nada si no puedes compartirla con la gente a la que amas.

53.    Soy una mimosa insaciable. Siempre quiero más. Los besos y los abrazos son mi pan de cada día. A mis amigas las achucho con frecuencia, creo que ya se han acostumbrado al tema, jejeje… Pareja, porque no tengo, pero más de uno ha sufrido mis arrebatos cariñosos.

54.    Me encanta el helado de café, sobre todo el que hacen en la heladería del Boulevard de Donosti.

55.    Tengo una pesadilla recurrente. Estoy teniendo un mal sueño (de cualquier tipo), y me despierto, aunque en realidad sigo soñando. No me puedo mover y me cuesta respirar… Soy consciente de que sigo dormida, así que me agito entera para despertarme. He llegado a tirarme de la cama, en mi intento por despertarme de verdad. Sé que puede parecer gracioso, pero no lo es. La angustia es espantosa.

56.    Les tengo pánico a los perros. Pero pánico de verdad.

57.    No soy feliz con la vida que llevo. Me gustaría hacer cosas, tener planes y proyectos que me llenen. Sin embargo, me limito a sobrevivir en el día a día (biziraun). Como un robot. Me encantaría cambiarlo, pero soy incapaz.

58.    Tengo vértigo. Mucho vértigo. Los peores momentos de mi vida los recuerdo subiendo a la Torre Eiffel. Fue espantoso. También lo paso mal en los aviones (estoy yo dada para viajar…) aunque, paradójicamente, me encanta volar.

59.    Cuando tengo una mala racha y ya no puedo ni respirar, siempre que me es posible, me gusta marcharme a sitios donde hay agua, para sentarme y relajarme. Si puedo, a Donosti, o a la orilla de un río, me da lo mismo, pero el murmullo del agua y la brisa del mar me despejan y me hacen sentir mejor.

60.    Me encariño muy deprisa con la gente, confío en todo el mundo y me cae bien cualquiera. Me abro demasiado rápido con las personas que entran en mi vida, y eso trae como consecuencia demasiados batacazos. Poco a poco, voy viendo que me estoy cerrando, me muestro escéptica con los desconocidos e incluso un poquito borde.

61.    Soy bastante llorona. Lloro con las películas, lloro leyendo un libro emotivo, y lloro con el anuncio de Cola Cao en que la madre de Dani Pedrosa nos cuenta los primeros pinitos de su hijo. Soy una magdalena con patas.

62.    Por las noches, cuando duermo, me gusta estar tapada hasta las orejas. Da igual que sea invierno o verano, haga frío o calor, que yo siempre tengo frío y me tapo entera. Y siempre duermo con la ventana abierta, indistintamente de la temperatura de fuera.

63.    Soy una maniática compulsiva de la ortografía. Me cuesta mucho leer cosas que están mal escritas. Soy una tiquismiquis, lo reconozco. Procuro no dejarme un acento fuera de lugar, y escribir todas las palabras bien. En los demás hay errores que puedo dejar pasar, todos los cometemos, pero me deja alucinada cómo escribe la chavalería hoy en día… ¡Me duelen los ojos cuando lo veo!

64.    Cuando una persona no me gusta, trato de ser educada, y de llevarlo lo mejor que puedo, pero no soporto que me toquen. ¡Y eso que yo soy una tocona!

65.    Me encanta ver caer la nieve desde mi ventana. Me fascina verlo todo blanco, cuando la gente aún no ha pisado la nieve. Me gusta salir los días de nieve, y pasear mientras me caen los copos encima. Al día siguiente, cuando ya no nieva más y la ciudad es un enorme charco marrón, aborrezco la nieve, la gente que la pisa, y los panolis que se ríen de mí cuando voy patinando por las aceras.

66.    Soy de risa fácil. Muy fácil. Si me tumbo boca arriba, me da la risa floja, no lo puedo evitar. Y es incontrolable. Hay gente que puede atestiguarlo.

67.    Me encantan los monólogos, desde que salió el club de la comedia me volví una fanática, sobre todo de Luis Piedrahita, me parto de la risa con él, aunque muchas veces desee pasarle las tijeras por la cabeza y cortarle ese flequillo que tanto trabajo le da a él y a los que lo vemos.

68.    En verano quiero que llegue el invierno, y viceversa. Estoy deseando que empiecen los días de calorcito y sol (y eso que este invierno no ha sido precisamente frío).

69.    Este número no me dice demasiado, aunque haga bromas… Vamos, lo que quiero decir es que muchas veces se me va la fuerza por la boca. Siempre estoy bromeando y soltando todo tipo de burradas, y luego, a la hora de la verdad, sólo soy una corderita romanticona con un puntito salvaje.

70.    Cuando era pequeña, si mis padres reñían a mi hermana o mi hermano y estos lloraban, yo me ponía a llorar también. No sé si por solidaridad o por la penita que me daban…

71.    Tengo una extraña afición por inventarme palabras, o modificarlas. “Ridículum vitae”, “escuchar unos cedeses”, “no me toques los pieses”, “te llamo para croquetar la cita”. Luego me cuesta mucho usarlas correctamente.

72.    Hace poco me di cuenta de que soy la versión con tetas de Chandler Bing (el de Friends, ya sabéis). No puedo evitar hacer chistes. Da igual la situación en la que esté, que me cuesta un rato morderme la lengua para no hacer la gracia de turno. Bueno, a ver, que si hay que estar serios lo estoy, ¿eh?

73.    No soporto ver sufrir a la gente que quiero. Soy buena escuchando y, aunque no sea la mejor dando consejos, no paro hasta que no consigo arrancarles, como mínimo, una sonrisa. Mi mejor arma es la risa. Puedo hacer reír al más serio. Soy un poco payasa, sí. Pero la risa cura, creedme.

74.    Me encanta hacer teatro. Estuve en el grupo de teatro de mi pueblo durante muchos años, y ahora me encantaría ponerme con ello de nuevo. No cobrábamos un duro, pero solo la satisfacción de ver al público pasarlo bien ya era el mejor de los salarios. Suena tópico, pero es así, de verdad.

75.    De pequeña me “enamoraba” de todos los guapos de la tele. Hay dos personajes que marcaron mi infancia y pre-adolescencia. McGyver y Son Goku (era un dibujo, sí, pero estaba cañón).

76.    No tengo ningún problema a la hora de expresar mis sentimientos hacia otra persona, sean de tipo que sean, aunque me corta bastante la posible reacción. Por desgracia, no todo el mundo se toma bien los halagos y/o palabras amables.

77.    Tengo muy poca autoestima. Soy la que no se lo merece, la que no lo conseguirá, la que lo hace mal. Siempre. Supongo que es lo que he mamado desde pequeña y, mira por dónde, acabé por creérmelo.

78.    Adoro hacer planes con mis chicas. Preparar un fin de semana de casa rural puede ser tan o más divertido que el fin de semana en sí.

79.    Odio tener los pies fríos.

80.    ¡¡La sopa de mi abuela es la mejor del mundo!!

81.    Soy alérgica a los ácaros del polvo. Cuando me enteré, decía que “soy alérgica al polvo doméstico, pero fuera de casa puedo follar lo que quiera”. Cinco años de vacunas y sigo siendo tan basta como siempre.

82.    Cuando espero un e-mail o un mensaje del myspace, soy capaz de pasarme horas dándole al F5 como una posesa, como si así fuese a llegar antes.

83.    En mayo me voy al Viñarock, hoy he ido a por las entradas, y estoy como una moto.

84.    Aprendí a maquillarme hace sólo unos meses, antes me parecía una estupidez, una pijada. Ahora no soy capaz de salir de casa sin haberme pintado.

85.    Me gusta cambiar de look cada cierto tiempo. He llevado el pelo de mil formas, tamaños y colores diferentes. He sido rubia, pelirroja, he llevado el pelo lila, negro azulado… Ahora sigo con el negro, pero me empieza a picar la hormona del “quiero el pelo rojo!”.

86.    Me gustan los hombres grandotes. Me explico. Yo soy grande, y me gusta que me achuchen y sentirme protegida. Quiero un hombre grandote.

87.    Soy un poco “culo veo, culo quiero”. Sobre todo cuando leo un libro o veo una peli. Si sale un hippie, quiero ser hippie. Si sale un escritor, quiero ser escritora. Si va de samuráis, quiero estudiar la cultura japonesa. A ver, no con todo, ¿eh? Por suerte, he visto películas de “gente de mal camino” y no ha pasado nada.

88.    Los “Emo” me dan risa. En realidad, toda la gente que se cataloga en tribus urbanas o rurales me dan risa. O pena. O no lo sé. ¿Será porque yo soy un poco de todo?

89.    Soy bastante tonta, y la gente me engaña con facilidad. No creo que cayese en el timo de la estampita, pero poco me faltaría. Lo último, mis ex-compañeras de piso no me devuelven la fianza de 200€ que puse al entrar en aquel antro. Ha pasado un año, lo sigo luchando, pero no tengo nada que hacer. Bye, bye, billetitos.

90.    Todos los años, por San Fermin, acabo arreglando el mundo con los guiris. No lo puedo evitar. Pero necesito hablar con guiris para sentirme realizada.

91.    Si algún día me encuentro cara a cara con Fito, le diré: “Tío, ¿de qué me conoces? ¿Por qué escribes sobre mí?”. Y después le daré un abrazo.

92.    Soy una picona. Me pico con una facilidad pasmosa. Y lo peor es que me duele.

93.    Me encanta hacer dibujitos de monigotes, dibujos para niños, colorearlos, manualidades de párvulos y cositas de esas. Me puedo pasar horas pintando… Ya, lo sé. Tengo 25 años, ¿y?

94.    Siempre digo que no me importa lo que la gente piense de mí, pero lo cierto es que me afecta demasiado.

95.    Soy muy dependiente de los demás. Necesito cariño constante, mimos, aprobación, buenas palabras, un hombro, una mano, lo que sea.

96.    Me puedo pasar horas viendo vídeos chorras en el Youtube. Pero horas.

97.    Me encantan Padre de familia, Friends, House, Anatomía de Grey… Antes no veía la tele, pero desde que estoy en el piso en el que vivo ahora, cada noche nos tragamos la que caiga. Y me engancho a todas…

98.    También estuve enganchada a Gran Hermano. Sólo he visto dos ediciones. La primera, y esta última. Y los jueves de gala en mi casa era fiesta nacional. Cenita y Maider y yo en el sofá, animando y/o abucheando.

99.    Soy una cotorra. No callo ni debajo del agua. Y lo odio. Estoy intentando cambiarlo.

100.Odio los insectos. Absolutamente todos. Arañas, bichos en general, gusanos, avispas, escarabajos voladores. Me asustan hasta las moscas. Grito, pataleo, y me pongo histérica.

101.Llevo media hora pensando en el remate final para esta sarta de tonterías sobre mí misma, pero no consigo que se me ocurra nada, o no encuentro ninguna guinda para este pastelón… Yo soy así, ocurrente cuando ya es demasiado tarde, y tonta perdida cuando tengo que pensar algo en el momento.

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1 comentario

Atxu -

Se te ha olvidado decir que eres la mejor amiga que se puede tener, siempre ahí..
Me ha encantado leer esas 101 cosas sobre ti, sorprenderme, no me ha sorprendido nada, creo que te conozco bastante bien.
Te kiero preciosa!
muah!
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